martes, 26 de diciembre de 2006

Año Nuevo, nueva cara

En estas fiestas de fin de año -en que parece que hemos estamos más apurados que nunca, estresados y corriendo de un lado para otro en busca del regalo perfecto o yendo de fiesta en fiesta- es habitual plantearse desafíos y metas para el año que llega.
Sin embargo, no nos damos el tiempo de reflexionar y mirar con paciencia y perspectiva lo que hemos vivido en este año 2006 que expira, agotado al igual que todos nosotros. Sin este necesario análisis, sin este tiempo de tranquilidad, no podremos madurar adecuadamente cuánto avanzamos (o retrocedimos) en este año; no podremos saber qué porcentaje cumplimos de nuestras promesas, metas y deseos, formuladas al comienzo del 2006; y no podremos aquilatar cuánto nos engañamos para seguir en la sobreprotectora autocomplacencia, en fin, un análisis retrospectivo imprescindible para saber en dónde estamos y quiénes somos y el que nos permitirá afrontar honestamente el porvenir.
Esta etapa estoy recorriendo ahora, valorando cada momento vivido, agradeciendo el contar con mi familia y mis hijos y proyectándome para lo que viene.
Pero como no todo es tan serio y grave, también he querido cambiar algo la cara de este blog, para recibir el año 2007 con un nuevo rostro: he migrado al nuevo formato de blogger (y harto trabajo me ha costado) el que tiene varias gracias y novedades, al menos para mí, entre las que destaco el uso de etiquetas o categorías, que de seguro pueden ser muy útiles y le otorgan un valor agregado a cualquier blog. Por mi parte, las he dividido por nacionalidad y nombre del autor, y tipo de obra de que se trata, lo que permitirá una mejor manera de buscar en los archivos de este blog.
Para finalizar, sólo desearles a todos un muy buen Año 2007, pleno de satisfacciones y buena salud, y deseando que se vean hechos realidad sus más caros anhelos.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Travesuras de la niña mala

Muy buena esta novela del peruano Mario Vargas Llosa. ¿Cuál es el verdadero rostro del amor? He aquí la gran pregunta que traspasa toda la novela; la pregunta que algunas veces, a lo largo de nuestra propia historia, nos tortura por que no le encontramos una justa respuesta. ¿Cuántos de nosotros tendremos o tuvimos a nuestra propia niña mala? Me imagino que muchos, en los cuales obviamente me incluyo.
Ricardo Somocurcio, el protagonista, el niño bueno de esta historia, creció en los elegantes barrios de Miraflores, al cuidado de su tía ya que sus padres fallecieron en un accidente, en la Lima de los años cincuenta, donde conoce -en la adolescencia- a un par de chilenitas que revolucionan el tranquilo ambiente miraflorino, enamorándose de una de ellas, Lily, graciosa, bella, inquietante y esquiva chica, ya que rechazó una y otra vez cualquier intento serio de Ricardo por convertirla en su novia.
Sin embargo, en uno de los numerosos giros del destino que tocan a estos protagonistas -situaciones que maneja admirablemente bien Vargas Llosa, mezclando en una justa medida lo trágico y lo cómico que tiene esta historia- Lily desaparece de la vida de Ricardo y no vuelve a reaparecer sino que varios años después cuando la encuentra en París (donde Ricardo se había instalado cumpliendo su sueño de toda la vida) convertida en una joven guerrillera en camino a Cuba para recibir instrucción en la guerrilla con el propósito de hacer la revolución en Perú.
Este hecho y otros eventos históricos muy conocidos de la segunda mitad del siglo pasado le da un plus mayor a la novela, pues al hacernos partícipe de la vida tan especial de Ricardo y su chilenita adorada, los hitos históricos relevantes (la revolución cubana y otros intentos sudamericanos, los hippies, la revolución estudiantil de mayo del '68, el sida, las dictaduras militares en América, la guerra fria, la caída de la URSS, etc.) le dan un marco real y temporal vital para darnos cuenta del paso del tiempo y de los cambios culturales subsecuentes y su influencia en el devenir de los acontecimientos.
Luego de este encuentro en París, entre Ricardo y la chilenita de las mil caras, se vuelven a encontrar en múltiples oportunidades y en las situaciones más insólitas, en que Lily se reinventaba y asumía diversas personalidades: en París nuevamente luego de su estada en Cuba, casada con un funcionario diplomático francés; luego en Londres, casada con un magnate inglés; en Tokio, en donde la chilenita permanecía al servicio de un oscuro personaje japonés; nuevamente en París y finalmente en Madrid.
Una historia increible de amor, de desengaños, de dolor, de codicia, de degradación, de aventuras, en la cual tiene mucho sentido la pregunta que inicia estos comentarios: ¿Cuál es el verdadero rostro del amor?
Finalmente, comentar algo de Vargas Llosa. Gran y prolífero escritor, multipremiado, muy buen contador de historias, del cual empero no le leído más que otras dos novelas: "Los cuadernos de don Rigoberto", muy entretenida, y "Pantaleón y las visitadoras", novela que fue llevada al cine exitosamente.

domingo, 19 de noviembre de 2006

Últimas lecturas

Desde mañana empiezo a leer un libro que me ha recomendado mucho Elisa de Cremona, "Travesuras de la niña mala", del gran escritor peruano Mario Vargas Llosa. Desde hace 27 semanas se mantiene en las listas de las obras de ficción más vendidas en Chile, según el cuadro que aparece en la Revista de libros de El Mercurio. Al ver dicha lista, con éste serán cuatro de los diez que allí aparecen los que habré comentado en este espacio, nada mal.
Pero ahora quería hablar de dos libros que he leído últimamente que tocan temas de mi interés (marketing), pero que igual pueden ser de interés para quienes me leen, especialmente el segundo, que se refiere al mundo de los blogs. Y ambos coinciden en muchos aspectos interesantes.
El primero se llama "Cautive el corazón de los clientes", de Brian Clegg, que propone una pauta muy especial para convertir la relación con los clientes -nuestros lectores pueden ser identificados como tales- en una experiencia distintiva, única, que permita que nos perciban con un carisma especial.
El segundo, al que me quiero referir con más detalle, me lo prestó mi encantadora Libélula, que lo adquirió en la recientemente finalizada feria del libro de Santiago. Me refiero a "Blog Marketing" de Jeremy Wright, un destacado especialista en blog y consultor de prestigio en la materia.
Aunque enfocado a los biz blog o blog de negocios o corporativos, entrega muchas e importantes herramientas para hacer de este medio un vehículo idóneo para construir marca, aumentar la visibilidad y generar experiencias positivas, o distintivas en palabras del otro libro, con los visitantes o clientes, poniendo especial énfasis en la auntenticidad, el apasionamiento y la retroalimentación, todos elementos que nos importan a todos los bloggeros, motivo por el cual me decidí a incluir algunas palabras de este libro aquí.
Entrega numerosos ejemplos, con los enlaces respectivos, de blog exitosos o que han aplicado sus conceptos en forma eficaz; indica una serie de consejos para tener éxito en la blogosfera (los que comentaré en mi blog de Arca Consultores en varias entregas); refiere conflictos corporativos asumidos, cuyos efectos se ven aminorados por atacarlos rápida y verazmente, y finalmente se resuelven a través del blog; la importancia de definir una estrategia para bloguear, aplicable por supuesto a todo tipo de blog, no solo comerciales o corporativos, la definición de métricas para medir el éxito (lo que obviamente debe variar según los objetivos definidos al comenzar un blog), etc.
Analiza asimismo muchas de las principales herramientas que se han desarrollado alrededor de este nuevo medio, la importancia de monitorear lo que se dice o comenta del blog que intenta abrirse paso en la blogosfera, la urgencia de contestar a la retroalimentación obtenida de los eventuales clientes, el reconocer que se tienen conversaciones con otras personas y tratarlas como tal, etc., se tocan muchos temas de sumo interés para la comunidad bloguera, lo que me hace recomendarlo efusivamente, máxime que está escrito en términos muy simples, para todo público, y es entretenido. Me lo agradecerán.

sábado, 11 de noviembre de 2006

La bruja de Portobello

La última novela de Coelho. Se que es fuerte pasar de Stendhal a Coelho, pero así es la vida. Hay que leer de todo. Habría que decir en primer lugar que el estilo Coelho queda muy bien reflejado en esta nueva entrega. La Bolocco debe haberse regocijado con esta lectura, pues tiene todo lo que ha hecho famoso a este autor: magia, mística, mitos, miles de consejos y recomendaciones para ser felices, etc.
Y lo mejor de todo, es que tiene algo de novela, una pizca de intriga, gotas de incertidumbre, no como la última obra que leí de él (El Zahir) la que me decepcionó profundamente. Esta al menos entretiene algo más, sin ser más que un libro de esos que se leen sin mayor atención en la piscina o la playa. Para los curiosos, les dejo una dirección de un blog sobre el libro, con -hasta ahora- 657 comentarios sobre el mismo, de verdederos fanáticos de Coelho, pues todos los que leí encontraron maravilloso el libro, incluso considerándolo su mejor obra. Como siempre, en gustos no hay nada escrito. Hagan clic aquí.
"La bruja de Portobello" nos cuenta la historia de Athena (o Sherine Khalil, como fue bautizada por su padres adoptivos libaneses), una joven de origen gitano que desde pequeña descubrió que era especial, muy inquieta y deseosa de aprender y conocer, en permanente búsqueda, lo que se traduce en una serie de encuentros con diversos "maestros" que le entregan distintas herramientas (el baile, la caligrafía y otras de igual naturaleza) que la llevan a estadios de conciencia elevados y a integrarse con la Madre, la diosa protectora, acogedora, la Tierra, lo femenino, en contraposición del dios como lo conocemos, castigador, masculino, autoritario, rígido, que nos entregó los mandamientos, etc.
Un punto para Coelho, en introducir con fuerza estos elementos, entre místicos y religiosos, la ecología, el cuidado de la Tierra, los ejemplos presentados para avalar esta postura, rupturista y moderna, en contra de intereses tan poderosos como la iglesia católica y el mundo del dinero.
Athena cada vez más toma conciencia de "sus poderes", lo que sin embargo, lejos de traerle paz y tranquilidad, le empiezan a complicar la vida, obligándola a elegir un camino que se le aparece al lector como violento, lejano a su espíritu.
El libro es una serie de testimonios de varias personas que tuvieron contacto con Athena, lo que les dejó y cómo les cambió la vida nos permite a nosotros, simples lectores, hacernos una imagen de esta moderna bruja.
Para los incondicionales de Coelho, otro best seller; para los amantes de la literatura, pueden pasarla por alto, sin perderse de nada espectacular.

miércoles, 1 de noviembre de 2006

Stendhal

Famosísimo autor francés (Grenoble, 1783 - París, 1842), cuyo verdadero nombre era Henri Beyle. De un estilo parco, seco, pero analítico en extremo, sobre todo del comportamiento y de las características del hombre de su época, es considerado uno de los literatos más importantes del Realismo, movimiento literario de la segunda mitad del siglo XIX, y del cual Stendhal es uno de sus precursores.
Sin duda, su obra más famosa y conocida es "El rojo y el negro" (1830) donde analiza la sociedad contemporánea a través de la mirada de Julien Sorel, un ambicioso joven de provincia que se abre camino en la vida.
Sin embargo, mi acercamiento a este autor no fue con esta voluminosa obra, sino que con un antiguo volumen (de la antigua editorial chilena Zig-Zag, editado el año 1939) constituido por la novela corta "El marido de plata" y el cuento "Vanina Vanini", ambos muy buenos. No he encontrado en Internet un libro que contenga estas dos obras, las que aparecen a veces en recolipaciones de cuentos de varios autores, o con otros títulos del mismo autor.
El protagonista de "El marido de plata", Féder, es un joven desheredado por su padre, un rico comerciante marsellés, por casarse con una joven actriz, viéndose obligado a partir a París, donde se gana la vida como retratista en miniaturas. Como dice Stendhal, "de verdadero artista no tenía más que el desprecio por el dinero", pero una sagacidad y habilidad para relacionarse a toda prueba, lo que lo hace ascender rápidamente en ese ambiente tan rígido y lleno de formalidad que era el París de principios del siglo XIX. Sufre la pérdida de su esposa, circunstancia que le otorga a su historia de amor un aura especial, épica, romántica, que le permite relacionarse con personalidades más influyentes y sus retratos van ganando prestigio, haciéndose de un nombre en la capital francesa.
Ambicioso, elucubra con su protectora la forma de ser aceptado en diversas entidades que le dan un status de maestro del retrato, razón que lo lleva a conocer a Valentina Boissaux, la hermosa y joven esposa de un rico comerciante provinciano, de quien termina enamorado.
Las situaciones exquisitamente descritas por Stendhal sobre esta relación, los caracteres tan bien definidos, las formas tan compuestas y espléndidamente reflejadas, las intrigas planeadas por Féder, hacen de esta novela (o cuento) un magnífico relato.
Un párrafo -referido al encuentro de Valentina con Féder, cuando ésta lo creía muerto en un duelo- ilustrará algo de lo mencionado anteriormente: "Hay que confesar que la manera de conducirse de Valentina no era para llevarle a la razón; se abandonaba a sus caricias, le apretaba contra su pecho con movimientos convulsos y no sabemos cómo expresar con decencia que dos o tres veces le devolvió los besos". Genial.
De "Vanina Vanini" sólo mencionaré que es la historia de un amor tortuoso, con un trágico final, de la princesa de ese nombre y de un joven carbonario (sociedad secreta que pretendía acabar con el absolutismo), Pietro Missirilli, quien huye herido de la cárcel y lo recibe secretamente el padre de la protagonista. El amor entre estos dos jóvenes explota sin control, y en nombre del mismo, Vanina realiza ciertas acciones que tendrán consecuencias no previstas. Muy bien escrita, da gusto leerla aunque se acaba enseguida (¡es muy corta!) dejando con ganas de más. Habrá que leer más a Stendhal.

sábado, 21 de octubre de 2006

Inés del alma mía

Isabel Allende tiene una enorme gracia: casi todo lo que escribe se transforma en un best seller, lo que evidentemente es meritorio; ahora que la calidad de la obra vaya de la mano con el gusto popular es otro cuento.
Siempre tendrá sus incondicionales que deborarán sin más cada una de sus novelas, tampoco faltarán los que se resisten a leerla por restarle méritos literarios. En mi caso, debo confesar que me entretiene, he leído casi toda su bibliografía y en estas mismas páginas he comentado varias de sus obras, lo que no significa que sea crítico de su particular estilo, que muy bien se refleja en esta historia novelada.
Esta, su última novela, del año, cuenta la historia de Inés Suárez (o Inés de Suárez como la conocemos desde el colegio), un personaje sin duda subvalorado por la historia de Chile y España, de acuerdo a lo que nos relata la autora, la que se basó en importantes fuentes históricas para dar un mayor sustento a las épicas aventuras de Inés Suárez y los conquistadores españoles en su lucha con el aguerrido pueblo mapuche.
Un apunte, por la acabada descripción de la época, las costumbres y los hechos, la cultura e imaginario mapuche, esta obra debería ser lectura obligada en la enseñanza media en Chile, no sólo en Lenguaje sino que en Ciencias o Historia de Chile como se llamaba en mi tiempo esa asignatura.
Isabel Allende es maestra en contar historias, eso hay que reconocerlo, sus detalladas descripciones nos trasladan a la misma escena que relata y nos hace sentir estar cabalgando junto a Pedro de Valdivia cuando cruzaba el desierto o cuando emprendía una de sus aventuras. Como toda historia que se respete, ésta nos cuenta del gran amor entre ese destacado conquistador y esa humilde costurera extremeña, doña Inés, que viaja a América en busca de su marido.
América, como no, era un poderoso imán para aventureros que esperaban enriquecerse y volver a España convertidos en grandes y poderosos señores. Eso esperaba el esposo de Inés, quien parte al nuevo mundo como tantos otros, y como muchos, no logró ni fama ni fortuna y encontró la muerte. Inés en su peregrinar por América -siguiendo vagas noticias de su marido- cruza su destino con Pedro de Valdivia y lo acompaña en su tarea de fundar el Reino de Chile, para continuar y terminar el sueño de Diego de Almagro, caído en desgracia y asesinado por Francisco Pizarro en Perú.
Impresiona conocer pequeños detalles (recordad que hablamos de los primeros años de la conquista, 1540 a 1553) que perduran hasta hoy, cómo se forja la identidad chilena, mestiza; la altivez de los mapuche (la autora explica por que no se usa el plural al referirse a los mapuche, lo que hago también aquí), su ancestral característica -reconocida por los conquistadores- de ser flojos y buenos para tomar; términos y palabras que nacieron de la comunicación compleja entre españoles y mapuche que usamos usualmente hoy en día, etc., todo lo cual es un mérito de la investigación de Isabel Allende.
En resumen y para no alargarme más, es una novela entretenida, amena, se lee muy rápido, pero deja la impresión de leer una y otra vez lo mismo, escribe igual -de bien o mal según se quiera- todas sus novelas, su adjetivación es repetida y párrafos enteros se podrían llevar de una novela a otra sin siquiera notarse, lo que le quita frescura a su pluma.

miércoles, 20 de septiembre de 2006

Madre que estás en los cielos

Muy interesante novela. Desgarradora a ratos. Me ha dejado pensando mucho, recordando hechos, momentos importantes de mi vida, de mi familia; en mis padres, en su historia, en todos los dolores que les he provocado, en las expectativas que ciertamente no logré cumplir, en fin, en tantas cosas que no siempre se tienen en cuenta, que no sopesamos adecuadamente.
Pero ese es otro tema y aquí importa esta obra, la primera novela de Pablo Simonetti -se huele un fuerte contenido autobiográfico- que nos cuenta la historia de Julia Bartolini, una anciana con un cáncer terminal que decide contar su historia, en vez de someterse a tratamientos que le pudieran alargar un poco más su vida pero perder esa posibilidad única de recordar, como una forma de redimirse y de que sus hijos -con algunos de los cuales tuvo serios problemas, más por imposición de su marido que por iniciativa propia- supieran de primera fuente las verdades que todos atesoramos y que muchas veces nos llevan a tomar decisiones que parecen no tener explicación.
Inmigrante italiana, conservadora y mojigata -como buena parte de nuestra sociedad- la protagonista se nos muestra como un personaje creible, coherente, identificable, que recorre buena parte de su historia, mezclada con los acontecimientos históricos más importantes de las épocas que cubre su relato, dándose a conocer con todas sus debilidades, los errores que hoy reconoce -producto más de su miedo a enfrentar los problemas que a un mal juicio- y las influencias que tuvieron sus padres y sus problemas en sus relaciones posteriores.
Ella desea por sobre todo entrar en la muerte sin miedo y sin culpa y el relato que hace de su vida debiera responder a la interrogante que la atormenta de cómo se gestaron en su familia rencores tan hondos y separaciones insalvables a pesar de haberse entregado en cuerpo y alma para lograr lo contrario. Y en esto Simonetti hace un buen trabajo, muy sólido en la descripción de situaciones de tensión emocional -imposible no acordarse de Vidas vulnerables- y en la forma en que éstas quedan grabadas a fuego en la mente de la protagonista.
¿Por qué ha tenido tanto éxito de ventas en Chile esta novela? Creo que es fácil saberlo, ya que en cierta forma la historia de Julia Bartolini es la de muchas hijas/esposas/madres/abuelas chilenas, los dolores, las pérdidas, los errores, los temores de unas y otras son semejantes, lo que permite reconocerse en la obra de Simonetti, la historia de Julia es reflejo de buena parte de nuestra sociedad y de la forma de ser del chileno, algo que no escapa al buen ojo de este autor.

martes, 5 de septiembre de 2006

Vidas vulnerables

Muy entretenidos estos cuentos de Pablo Simonetti, escritor chileno (en realidad ingeniero civil con postgrados varios en Chile y en el extranjero) que recién empieza a hacer sus primeras armas literarias por el año 1996, con la publicación de varios cuentos, entre ellos su famoso Santa Lucía, que forma parte de este volumen. Hace sólo dos años publicó su primera novela, "Madre que estás en los cielos" (la tengo, así que creo será mi próxima lectura), con muy buena acogida, tanto de la crítica como de los lectores.
Todos los cuentos tiene una línea común que los guía; la fragilidad de la vida interior, de los secretos, de los sentimientos, la vulnerabilidad que se experimenta cuando se abre la puerta de este interior, el sentirse débiles, en fin, este libro ahonda muy bien en estos aspectos, Simonetti demuestra gran sensibilidad para captar estas situaciones y exponernoslas de una manera a veces cruel, cruda quizá pero real, creible.
"Santa Lucía" es un excelente ejemplo, nos muestra un verdadero drama por mantener las apariencias que esta sociedad nuestra tanto venera y cultiva. Un matrimonio con una hija pequeña arriendan un departamento al frente de nuestro querido cerro Santa Lucía, que siempre ha tenido mala fama, sobretodo por las noches. El protagonista -un homosexual reprimido, condición que su esposa conoce o al menos instuye- se interna una noche en el cerro con el claro propósito de dar rienda suelta a sus impulsos, conseguido lo cual -en esa noche lluviosa- aparece la culpa y el remordimiento, y la soledad y el miedo. Volver a su departamento, fingir una caída producto de la lluvia, tratar de salir incólume de esa difícil situación se torna una tarea inalcanzable, que culmina en un verdadero drama, muy bien relatado por Simonetti.
Muy buenos -a mi parecer- son también los relatos "Bodas de oro", "Amor virtual" y "Peter Faraday", que recrean situaciones con una fuerte carga emocional. La vida siempre nos muestra (y demuestra) lo vulnerables que somos, lo necesitados de afectos y la debilidad inherente al ser humano.
En resumen, muy buenos cuentos, con temáticas muchas veces silenciadas, de gran fuerza y perturbadores en su gran mayoría. Recomendables.

lunes, 28 de agosto de 2006

Premio Nacional de Literatura

José Miguel Varas fue galardonado, por la unanimidad del jurado, con el Premio Nacional de Literatura 2006 y, como ocurre siempre, no ha estado exento de polémica su designación. En estos días, en que en Chile se postula la igualdad de género desde todos los ámbitos, esperaba que dicho premio recayerá en Diamela Eltit, aunque ni de ésta ni del propio galardonado he leído nada, por lo cual bien poco puedo hablar de merecimientos.
Para un eterno postulante, Enrique Lafourcade (autor de más de 50 obras, de las cuales he leído alrededor de 7), hay razones políticas detrás del premio y sobretodo razones políticas para no otorgárselo a él, aunque considera acertada la elección de Varas por sobre la autora antes citada, opinión absolutamente contraria a la de Raúl Zurita, para quien Diamela Eltit se lo merecía con creces porque no sólo es la escritora más relevante de Chile, sino que es una de las más relevantes en la lengua castellanas hoy día. Habrá que comprobarlo.
Algunos datos de la prolífera obra del también periodista José Miguel Varas (Santiago, 1928). Publicó su primer libro "Cahuín" en 1946, a los 18 años, y cuatro años más tarde el libro de relatos "Sucede". También es autor de la novela "Porai" (1963) y de la biografía novelada "Chacón" (1967), además de los libros de cuentos "Lugares comunes" (1968) e "Historias de risas y lágrimas" (1972). Entre sus últimas obras destacan "Cuentos Completos" (2002), "Nerudiano" (1999), “Cuentos de Ciudad", "Exclusivo" (1996), "La novela de Galvarino y Elena" (1995), "El correo de Bagdad" (1994) -quizás su obra más conocida-, "Neruda y el huevo de Damocles" (1992), y "Las pantuflas de Stalin" (1990).
Tengo harto de donde elegir para conocer a este autor. Según Zurita, es un escritor correcto, según Lafourcade, Varas "tiene una prosa muy rica, muy sólida, muy narrativa; está dentro de la mejor tradición del cuento chileno".
El galornado, cuando le preguntaron por qué cree que el premio no recayó en una mujer, se disculpó en primer lugar de no ser de ese género y recordó que tampoco se lo dieron en su tiempo a Marta Jara, escritora nacional prácticamente olvidada, autora de ese espléndido cuento llamado "Surazo", que leí hace poco, en el último fin de semana largo descansando en la playita, de una fuerza sobrecogedora, realmente bueno.
Para terminar con este tema, me parece ridículo que los propios escritores deban postularse al Premio Nacional -que dicho sea de paso, es un premio bianual- lo que se ha convertido casi en la práctica en una jubilación para los afortunados elegidos (el premio consiste en una cifra en dinero superior a los doce millones, y en una pensión vitalicia de $ 600.000).

jueves, 3 de agosto de 2006

El Fantasista

Así se llama la última novela de Hernán Rivera Letelier, que recibí de regalo por mi reciente cumpleaños (no es difícil adivinar que me gustan los libros). Recuerdo que en diciembre del año pasado leí "Romance del duende que me escribe las novelas", por ese entonces su última novela, la que no me había convencido del todo. Ahora vuelve por sus fueros.
Ahora es el mismo de siempre, y divierte y conmueve como con sus otras novelas donde la pampa es la gran protagonista. He tenido la suerte de leer todas las novelas de este gran autor -ya suman nueve, desde la clásica y genial "La reina Isabel cantaba rancheras" hasta esta última- y su estilo simple, directo, honesto, me ha cautivado desde el inicio, estilo que recupera en esta entretenida novela que si bien no ha recibido tan buenas críticas se enmarca admirablemente bien en el estilo tan propio de Rivera Letelier, donde la pampa salitrera parece que le quedó grabada a fuego en su piel.
El humor, los personajes únicos y tan bien logrados, la atmósfera espléndidamente lograda de la salitrera Coya Sur, el orgullo y amor propio de sus habitantes, llenan las páginas de esta singular historia, que cautiva desde un comienzo.
Coya Sur desaparece. El cierre es inminente y sus habitantes se ven enfrentados a esta difícil situación en que deberán dejar su querida tierra y buscar otros horizontes. Pero antes de que esto suceda tienen un enfrentamiento ya clásico por esos derroteros: el último partido de fútbol con su clásicos rivales de la oficina salitrera de María Elena (a los que llaman despectivamente los Cometierra).
Pero sucede que desde hace mucho no ganan; y parece que no hay esperanza alguna de vencer a los poderosos de María Elena que siempre se quedan con la mejor gente, hasta que aparece por su campamento el Fantasista, un hombre que es un mago con el balón, un verdadero malabarista que recorre el país -acompañado de una enigmática colorina- haciendo sus exhibiciones.
Los coyinos al verlo creyeron que Dios se acordó de ellos. Era su salvación, un verdadero "Mesías de la pelota blanca", y empezaron a convercerlo que se quedará hasta el domingo, día del partido final. Pero mucha agua debía de correr bajo el río hasta que llegará la hora señalada.
Las situaciones se suceden una tras otra, la gracia con que escribe Rivera Letelier hace que se escapa más de una risa de estas páginas; aunque se pueda adivinar por dónde irá la pelotita del Fantasista, esto no le resta ningún mérito a esta obra, al contrario, la hace más creíble y más humana. En síntesis, una gran novela que recupera toda la frescura a la que nos tenía acostumbrado este gran escritor chileno.