martes, 13 de diciembre de 2005

El duende de Rivera Letelier

La última novela de Hernán Rivera Letelier, "Romance del duende que me escribe las novelas" me dejó un sabor más amargo que dulce. Rivera Letelier es uno de mis autores predilectos, me gusta su prosa sencilla, cercana, sin estridencia. Estos atributos -atributos para mí- los conserva en parte en esta novela (presentada recién en la Feria del Libro de este año), aunque la historia es demasiado simplona, débil. Me atrevería a decir que es un libro gestado más por intereses comerciales (quizás motivado por contratos con su casa editorial) que por inspiración duendística, parafraseando al propio autor.
Es esta novela una suerte de memoria, en la cual el autor evoca su mundo infantil, su dura niñez en la salitrera Buenaventura. En la soledad de la pampa este niño encuentra a su duende, quien -a través de sabios consejos- lo impulsará a perseguir sus sueños y le enseñará que, con convicción y perseverancia, se puede vencer el destino.
Demasiado ingenuo a veces, se hace adecuado para lectura infantil. Incluso se lo recomendé a mi hijo chico (El cuenta cuentos) pues tiene esa magia que tanto le gusta a él y que expresa en sus pequeños cuentos. Una cosa eso sí, través de las pequeñas historias de esta novela, uno recuerda parte de sus otras obras, en un recurso "garciamarquista", que se agradece.
No se puede decir mucho más de esta obra. Se lee muy fácilmente -media tarde- y quizás también se olvide con rapidez.
Aunque esos breves momentos nos retrotraen a nuestra infancia, a juegos infantiles (el hachita y cuarta), a hermosos e ingenuos sueños, a nuestros primeros amores, lo que se agradece. En síntesis, adecuada para una lectura sin pretensión, que de seguro no será recordada entre las buenas novelas de este autor, que dicho sea de paso, no salió electo diputado por el distrito 4 (Antofagasta, Mejillones, Sierra Gorda y Taltal) en nuestras recientes elecciones parlamentarias.

2 comentarios:

Rodrigo dijo...

Sí, me lo temía. Me he devorado todos los libros de Letelier, me gusta mucho su forma de narrar, el mismo hecho de que hable desde sus vivencias hace que confíe plenamente en como describe la vida pampina. Esos traslucidos encuentros entre sus novelas que las hacen ser parte de una telaraña muy entretenida.

Creo que para contarnos su vida prefiero "Himno del angel parado en una pata". Cuando leí la parte posterior de "Romance ...", muy salamera y terminando con esa frase "... Una obra que impulsará al lector a evocar sus más entrañables sueños de infancia. ", presentí que no me gustaría mucho y por eso no la compré.

Quizás algún día lo haga

MareHada dijo...

me parece respetable tu opinión, pero sabes... al parecer la cercania con Hernan me ha permitido entender más del duende, sobre todo en nuestras tardes de café, concuerdo en que a veces, no todas las obras de buenos autores, son un acierto, pero si hay algo que va más allá de lo simplón como dices... "Romance del duende que me escribe las novelas", se queda en la memoria de quienes disfrutan de la mágia y disfrutan de lecturas que te dejan a ti la responsabilidad de seguir elaborando más allá, desde lo simple a lo complejo, sin ir más lejos y creo sería bueno, que pudieras ver el fenómeno que le ocurrió con este libro, sabias tú que profesionales muy racionales, se acercan a preguntarle si es real??? sabías tu que en la feria del libro un par de abuelos (matrimonio) le llevaron cocoa raff y lamentaron no poder llevar el tarro ya que solo lo hacen en bolsa???
Agradezco mucho tu opinión, porque con ella confirmo que todos percibimos afortunadamente distinto...
Saludos

pd: que bueno que se lo regalaste a tu hijo