
De de autor sólo había leído -y hace muchos años razón por la cual no aparecía en este blog- "El lugar donde estuvo el Paraíso", del que guardo gratos recuerdos. Pero esta novela es otra cosa. En la contratapa aparece una frase de Carlos Fuentes, el genial escritor mexicano, que dice textualmente: "Otra vuelta de tuerca sorprendente en la obra de Carlos Franz, que nos confirma que éste posee una voz nueva, poderosa, creativa y comprometida con la palabra" que retrata en gran medida lo que es esta obra. Al concluirla uno no puede sino encontrarle toda la razón a Carlos Fuentes.
Pero contemos algo de "Almuerzo de vampiros" -que ganó recientemente el Premio Mejores Obras Literarias 2008, género novela publicada, del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes- para entusiasmarlos con esta novela que tanto me gustó.
El narrador -y protagonista principal- se reúne a almorzar con un antiguo compañero de colegio, quien para estos efectos adopta el nombre de Zósima y comienzan a hacer recuerdos del pasado (frecuentemente me pasa lo mismo, podría agregar yo, al reunirme con antiguos compañeros), hasta que Zósima -un excéntrico y peculiar personaje- cuenta que creyó divisar a un entrañable y carismático profesor de secundaria de su época escolar, en el INBA, quien influyó poderosamente en ambos.
Víctor Polli, que así se llamaba el profesor de Lengua y Humanidades, como gustaba que se calificara a su clase de Castellano, despertó antiguas heridas y rencores en el protagonista-narrador, que lo llevaron a relatar a Zósima en ese largo almuerzo en un conocido restaurant capitalino una impresionante historia que lo tiene de protagonista junto a un extrañísimo "maestrito" muy similar al profesor Polli. Esta historia se desarrolla en plena dictadura, cuando el protagonista-narrador trabajada en un radiotaxi por las noches de toque de queda en nuestro país bajo el régimen pinochetista.
En estas circunstancias conoce a un grupo muy pintorezco -donde estaba el maestrito- que vivía de noche persiguiendo un sueño alocado e irreal, en el cual encajó como pudo el narrador, comenzando con una vida ajena y distinta, pero donde también aprendió y mucho de la naturaleza humana. Y también se enamora de la joven prostituta del líder del grupo, Lucio, lo que por supuesto le trae consecuencias imprevistas, no así para el maestrito.
No deseo ahondar en más detalles. Es en síntesis una excelente novela, reflexiva (Zósima con sus habilidades peculiares permite mirar el pasado con otros ojos), con mucho humor, gotas de emoción y entretención asegurada. La recomiendo con mucho gusto.