miércoles, 5 de septiembre de 2007

Brevísima Historia del Tiempo

En 1988, año en que nació mi hijo Gonzalo, apareció un auténtico Best Seller, "Historia del Tiempo", del famoso científico Stephen Hawking, considerado el mayor genio del siglo XX, después de Einstein. Quizás diez años después de esa fecha o algo más, le compré ese libro a mi hijo introduciéndolo de ese modo en el apasionante mundo de la física teórica y, especialmente del espacio. Recuerdo que lo leímos con pasión e interés; yo recordaba mis clases de Astronomía y Astrofísica de la Facultad de Injeniería de la U. de Chile y sacaba -o trataba al menos- a relucir mis conocimientos sobre la materia, haciendo esfuerzos por influir en una mente fértil y vivaz como la de Gonzalo; y él interesándose con pasión en el tema, tanto así que todo lo relacionado con el espacio y la física -incluido el fenómeno Ovni, que lo atrapó por varios años- le fascinan y claramente influyeron en su decisión de estudiar Ingeniería en esa misma Facultad.
Ahora bien, esta "Brevísima Historia del Tiempo" es un nuevo intento, del mismo Hawking, de acercar, ahora en términos aún más simples y al alcance de todos, sin necesidad de tener familiaridad con conceptos de la física teórica, este maravilloso e intrincado mundo del tiempo y del espacio, lo que logra maravillosamente bien, matizado con un humor de corte muy británico pero que hace de la lectura de esta obra un verdadero placer.
Explica con una sencillez impresionante los más complejos problemas a los que se ven enfrentados los científicos; dilucida todos los episodios y acontecimientos que por siempre han interesado al gran público y a la ciencia ficción (viajes a través del tiempo; hoyos negros; viajar a la velocidad de la luz, de dónde venimos, ¿Dios participó en la creación del Universo?, el big bang, ¿que hubo antes de eso?, etc.), explica en que está la teoría actual y cuáles son sus desafíos futuros (encontrar una teoría que unifique todo, la que Hawking llama de la "Gravedad Cuántica", que une la teoría de la gravedad de Newton con la teórica Cuántica, teoría que a Gonzalo le gustaría encontrar, si es que no lo hace antes el propio Hawking), todo como dije de una manera muy simple -incluso la teoría de las cuerdas o súpercuerdas, que es absolutamente actual o permitiría, teóricamente, explicar muchos fenómenos espaciales- y entretenida, que da gusto.
Repasa asimismo las diversas interpretaciones que se le han dado al universo, desde la antigua Grecia hasta nuestros días, lo que no está demás como cultura general. Es particularmente gracioso e ilustrativo de cómo las teorías sobre el cosmos se pueden ver afectadas por creencias o supuestos que pueden no tener asideros en la realidad la inclusión de una anécdota que le ocurrió a un eminente científico que explicaba el movimiento de los planetas alrededor del sol y de éste en relación a la vía láctea. Una señora que escuchaba la conferencia la interrumpe diciendo que todo lo que ese científico decía eran sólo disparates, ya que el "mundo es una placa plana que se sostiene sobre el caparazón de una tortuga gigante".
El científico -como no- sonrió con suficiencia antes de replicar: "Y dígame buena señora, ¿sobre qué se sostiene la tortuga?", a lo que la señora respondió: "se cree muy agudo, joven, pero sepa usted que hay tortugas hasta el fondo".
Esta es una edición de bolsillo, al alcance de todos, que dicho sea de paso me la prestó mi hijo para que recordara conceptos ya olvidados, de una gran obra, adecuada para todos y especialmente para los jóvenes, de un tema increiblemente actual y además entretenido; qué más se puede pedir.
Otra obra del mismo autor y del mismo tema, que leí hace algunos años también, es "El universo en una cáscara de nuez", excelente aunque ciertamente más compleja, recomendable para aquellos que les guste el tema.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

bonito comentario, cuando escribas algo asi, ahi si te postiare ;).
gracias por nombrarme tanto :P, pero te kedo muy bn y muy claro, como siempre ;)

Se Despide:
-Gonzalo "The One"

PS: ah y un comentario, La Gravedad cuantica, trata de unificar, la mecanica cuantica con la Realatividad General o en otras palabras una teoria capaz de unificar las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza.

Eduardo dijo...

Queridos Gonzalo y familia:

Nuevamente desde el Rio de la Plata para recomendar algo, un libro sencillo de un divulgador y docente de éstas tierras. No me crean chuvinista, en cada tierra hay pequeñas genialidades y de éstas hablo; ya hablé de Borges, de Girondo hoy le toca a Moledo un simpatiquísimo divulgador de ciencias.

"De las tortugas a las estrellas" ojalá haya llegado a Chile. Es un libro sencillo y bonito, recopilacion de textos de diarios de éste divulgador ingenioso.

Copio una sinopsis que encontré en la red al colocar el nombre.

Saludos de Eduardo el ingeniero argentino encantado (también) por el cosmos y la literatura ¿hay un espejo en el Aconcagua?
Y encantado de conocerlos.
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Viaje a la Ciencia
“De las tortugas a las estrellas...” es un libro que nos introduce en el ámbito científico, fundamentalmente la astronomía, la física, la química y la matemática, de una forma amena y divertida.

El autor utiliza un lenguaje sencillo y recurre a infinidad de recursos ocurrentes como comparaciones, poesías, leyendas, analogías, conversaciones imaginarias entre personajes inventados o reales, letras de temas musicales, metáforas, entre otras “joyitas” que nos sorprenden página a página y lo transforman en algo inesperado a cada momento.
Encontramos por ejemplo la “Milonga de Galileo y el Taura” en el que se explica risueñamente por qué la Iglesia reivindicó a Galileo Galilei después de 300 años; una metáfora futbolera con el siguiente relato propio de Víctor Hugo Morales “Galileo tocó la pelota y se le escapó, aunque la dejó perfectamente colocada frente al arco desguarnecido, para que Newton hiciera el gol”, para indicar el inicio y la concreción de estudios sobre el principio de inercia; charlas imaginarias entre personajes como Don Quijote y Sancho Panza; o las ocurrencias de la Duquesa de Stratford quien afirmó que “el big bang es un invento de la clase media”; o la leyenda del príncipe Ivan Mijailovich que predijo, mucho antes que Einstein, que la luz viaja más rápido que cualquier cosa; o hasta citas de Jorge Luis Borges, Pink Floyd o Joan Manuel Serrat.

La evolución de cada hallazgo tiene un tratamiento preferencial en este libro. Cada aspecto es desmenuzado en forma cronológica y nos muestra como se fue avanzando a través del tiempo. Cada época tuvo lo suyo y apoyado en los estudios previos se construyó lo actual, que desplazó o incorporó novedades a lo anterior.
El autor desarrolla cada tema en capítulos separados y de corta extensión –a lo sumo tres páginas- que pueden ser abordados en forma independiente. Esto nos permite tomar los temas que más nos interesen sin tener que, necesariamente, haber leído los anteriores. Muy buenos dibujos acompañan la obra, sin tener un protagonismo importante.
Esta inquietante excursión nos promete conocer, con una lectura llevadera, cómo se fueron sucediendo los descubrimientos, cómo se llegó a determinar que todo comenzó con el “big bang” -la gran explosión- y que lo más chiquito que existe es el “quart”, entre otras tantas curiosidades como la confirmación de que el azar no existe, algo que todos sospechábamos pero no nos animábamos a sentenciar.
Leonardo Moledo nos propone un entretenido Viaje a través del tiempo y el espacio. Si está interesado súbase a una de las “tortugas”, póngase cómodo y viaje a las “estrellas” para conocer un poco más a la “ciencia” y a los que la hicieron y hacen posible.
Edgardo Fabián Fessia

La Libélula dijo...

Me acuerdo de cuándo me contabas sobre la pasión de tu hijo Gonzalo por los ovnis, parece que hiciste un buen trabajo con toda la motivación que le diste acerca de ese y otros temas relacionados con el universo... Ojalá que a Diego también lo motives con tan interesantes temas... y?? ya no me vas a comentar nunca más???

Ultra sentida

Yve

Search dijo...

Este libro lo leí cuando tendría unos 18 o 19 años, lo utilicé en una exposición que me permitió aprobar la materia de Física en la Preparatoria. Resultó muy importante para mi, porque en esa época iniciaba un viaje de autodescubrimiento espiritual desde una religión deísta (aquellas en donde se cree que existe un dios creador) hasta el Budismo (nota: el Budha o Iluminado, NO es un dios), que curiosamente plantea a su manera, ese lugar de compresión en un solo punto del Universo o Universos, además de la anulación del tiempo. Como práctica budista existen varios métodos de meditación (no confundir con la "reflexión mental" occidental), que eventualmente (gracias al autodominio y autodisciplina) generan ese punto sin tiempo y sin dimensiones. No es fácil, pero tampoco está tan lejano. Ciertamente cuando estas allí (metafóricamente hablando) no encuentras dioses creadores, ni elefantes, ni tortugas sosteniendo los universos; a veces (y solo a veces) ni siquiera estas tú... Definitivamente Breve Historia del Tiempo (así era el título en mi libro) es para personas espirituales... el problema es que todos nos creemos espirituales nomás porque si... No es cierto...