
Cabe preguntarse el por qué de esta obra (Isabel Allende intenta responderlo en la misma), cuál era la necesidad de que se hicieran conocidos tantos acontecimientos -dulces y de los otros- de la "tribu" de Isabel Allende, aunque claro está las respuestas nunca serán claras y dificilmente demos en el clavo, lo que me persuade de intentar siquiera alguna conjetura.
Pero bueno, yendo a lo medular, se puede decir que la obra es como una biografía novelada de todo lo que le ha sucedido a la gran familia de Isabel Allende (su tribu) luego de la trágica muerte de la hija de la autora, Paula, ocurrida en 1992 como consecuencia del extraño mal llamado porfiria.
Obviamente, cada párrafo, cada historia, está muy bien contada; algunas emotivas, tristes y desgarradoras; otras francamente divertidas, con el humor al que nos tiene acostumbrado la narradora, en suma, entretenidas todas y muy fáciles de leer.
Para quienes hayan leído gran parte de la obra de Isabel Allende -como yo- no deja de ser interesante la forma cómo se iban gestando cada una de sus obras o proyectos, lo monumental de cada tarea y la intensidad del trabajo creativo de esta súper ventas, además de ir reconociendo cada una de ellas y reviviendo las emociones que nos provocaron. Cada libro deja una huella y al tropezar con ella despierta imágenes y recuerdos asociados a ellos; esto revive con los relatos de la Allende, pues los colores y olores de sus magníficas descripciones vuelven a aparecer, reavivando buenos recuerdos.
Ahora bien, así como critiqué la última novela de Coelho -por su escasa creatividad- lo mismo puede aplicarse a esta obra. Isabel Allende ha creado mundos muy bellos, llenos de magia, con heroinas inolvidables y llevándonos a tierras lejanas y cautivantes. Aunque esto no ocurre aquí, pues no es una novela en realidad, igualmente seduce y entretiene, y para los incondicionales de la autora (como Katia, mi pareja) es y será un verdadero regalo. Para los que no lo somos tanto, cumple con la tarea básica de entretener, lo que se agradece. Y para los que se inician en la lectura de Isabel Allende, mejor partan por otro libro, como por ejemplo "Hija de la fortuna" o "Retrato en sepia", las que son, desde mi punto de vista, las mejores novelas de la autora.