sábado, 2 de agosto de 2008

Fragilidad

Pablo Illanes, joven talento nacional (periodista, guionista y escritor) escribió ésta, su segunda novela en el año 2004. Probablemente sea aún más conocido por las teleseries -Adrenalina, Playa salvaje, Machos y Alguien te mira, por nombrar las más exitosas- que por su obra literaria, lo que quizá le juegue algo en contra en relación a sus novelas, pues al leer "Fragilidad" se tiene la sensación que las escenas se suceden tal como en la televisión. Bueno o malo, cada uno tendrá su opinión.

Ahora bien, "Fragilidad" es una muy interesante novela, entretenida, cercana (se ambienta en los años '80 y '90 del siglo pasado -suena raro decir eso- donde todo nos es tan familiar), que pasa revista a la historia de Monserrat Lecaros, una chica de familia acomodada, conservadora, con una madre posesiva insufrible y que padece graves trastornos siquiátricos (agorafobia entre otros).

La protagonista decide, luego de varios años viviendo en Nueva York y sometida a terapias en una exclusiva institución que atiende crisis de pánico y otras alteraciones similares, volver a Chile lo que se convierte en la puerta de entrada para conocer toda la historia de Monserrat, sus años de colegio, su relación con Loreto -su mejor amiga de esos años-, su noviazgo y posterior matrimonio con Marcial, el nacimiento de sus hijos, sus primeras crisis, las tragedias que la llevaron a abandonar todo. En fin, su llegada además de abrir viejas heridas no augura momentos calmos y, cual telenovela, los hechos se suceden de manera de complicar todo aún más.

Fragilidad, un muy buen adjetivo para describir a Monserrat. El no tener control de las emociones, de las circunstancias que nos rodean, de nuestras reacciones. La certeza de ser frágil como una hoja al vaivén del viento, cuando despertar ya se convierte en una tarea dura y extenuante, cuando la tranquilidad y la confianza descansan en un pequeño dispensador de drogas y calmantes, la vida se mira con resquemor, con miedo. Todo eso y más le pasa a Monserrat.

El autor consigue darle un buen ritmo a la novela. Cuenta bien la historia de Monserrat, la ambienta adecuadamente (confieso que me da gusto leer novelas de esos años, en que era un lolo, y recordar hechos y circunstancias que viví. Estoy convertido en todo un viejo) y su lectura entretiene, y bastante.

2 comentarios:

Gonzalo Araya dijo...

eso demuestra que un buen guionista (de teleseries :P) no tiene por ke ser un buen novelista.... de todas formas me parecio entretenida la historia, capaz que la veamos en unos años como la teleserie estelar del 13 o tvn, jajjaja xD.
Se despide tu hijo (un año mas viejo xD).

Marysol dijo...

Muy interesante tu Blog. Me permite internarme un poco en los autores chilenos. Seguro volveré a leerte.
Saludos desde la araucanía.