domingo, 7 de septiembre de 2008

Mi nombre es Malarrosa

Como ya he comentado en otra oportunidad, he leído todo lo de Hernán Rivera Letelier, uno de mis autores favoritos. Se le puede criticar por muchas cosas (entre ellas que es repetitivo y monotemático), pero lo que es innegable, al menos para mí, es que entretiene, y harto. No estamos hablando de obras maestras, sino de literatura más bien básica, sin pretenciones estilísticos, pero que cumple muy bien con ese objetivo que señalé, lo que sirve perfectamente para mí.

Rivera Letelier tiene la facultad de inventar muchos personajes pintorezcos, cuyos nombres y sobrenombres lo son aún más. No es la excepción en este caso. Los principales protagonistas (Malarrosa, Saladino Robles, Oliverio Trébol -el Bolastristes- y otros habitantes de Yungay, pequeño poblado de la pampa salitrera de comienzos del siglo pasado) son sobrevivientes de ese Chile de sangre y explotación que desapareció con el cierre de todas las oficinas salitreras y que sufrió varias matanzas, como la de San Gregorio, que recuerda el autor en esta obra.

Malarrosa es la hija de Saladino Robles, un mediocre jugador de Póker, obsesionado con el juego que lo está dejando en la ruina, hasta que su suerte comienza a cambiar producto del asesinato del mejor jugador del Cantón y de un peculiar amuleto del que logra hacerse, gracias a la ayuda de su hija, la que se encarga de enchular a los muertos en ese misérrimo poblado.

Saladino comienza a ganar en el Póker, así como también en otras apuestas, muy habituales en la Pampa, sobre todo en peleas callejeras organizadas entre los más fuertes y violentos habitantes de las oficinas salitreras que van quedando, entre los cuales está su amigo Oliverio Trébol, alias El Bolastristes, ambos sobrevivientes de la matanza de San Gregorio, en donde Saladino recibió una bala en su pierna, quedando cojo desde entonces.

En estos pueblos perdidos ocurren frecuentemente asesinatos, la policía escasea, la justicia no llega (sin Dios ni ley, en pocas palabras), por lo mismo no es de extrañar que las partidas de Póker terminen con algún muerto, especialmente si hay mucho dinero en juego. Así murió el tahúr citado anteriormente, Amable Marcelino, famoso jugador que le ganó una vez al más grande de todos: Tito Apostólico, el que vuelve al pueblo para medirse con los mejores jugadores actuales de la zona, entre los que ahora se suma Saladino Robles, el que graciosamente asume todos los modismos del finado Amable Marcelino, incluido su forma de vestir.

Pero no contaré más. Hay muchas historias entremezcladas. No pueden faltar en las historias de Rivera Letelier las putas. Siempre juegan papeles importantes y aquí no es la excepción. Ahora se agrega un personaje especial, Morgano, un homosexual transformista que tiene un espectáculo de Charleston espectacular, que atrae muchísimo público a la principal casa de remolienda de Yungay y del cual queda prendado el matón Bolastristes.

En fin, muchas historias, todas entretenidas y bien contadas. Para pasar buenos momentos leyendo esta novela. Recomendable.

9 comentarios:

La Libélula dijo...

Si es verdad que a Rivera Letelier lo critican y harto, que es monotemático y ultra rebuscado en su forma de escribir, pero como bien dices no es menos cierto de que entretiene y te hace volar con la imaginación por esos parajes de sobrevivencia y con personajes increíbles!

Acabo de terminar de leer Los Trenes se van al Purgatorio y aparte de entretenerme, me sorprendí mucho con el final, no me lo imaginaba...

Me gusta Rivera Letelier!!


Yve

Gonzalo Araya dijo...

jajaja yo soy de los que critica a Letelier por que nunca he visto a alguien mas repetitivo en mi vida xD... he leido a lo mas un par de sus libros y no me han agradado para nada, demasiado "pintorezco" todo su mundo para mi, ademas de carecer de un mundo interezante (para mi).
bueno, en too caso muy buena reseña, que para los amantes de Letelier debe ser aun mejor xD.

saludos de tu hijo.

LiRio dijo...

Totalmente cierta su critica
y por cierto repetitivamente entretenidisimo.

:D

Germán Cortés dijo...

Rivera Letelier, o mejor dicho sus libros son agradables de leer. La sencillez de su humor me recuerda a la de Condorito, con él yo aprendí a leer de pequeño. Es divertido aunque repita la fórmula una y otra vez con cada libro. Yo creo que Fatamorgana... es su mejor novela, aunque el primer capitulo sea el peor. Mi nombre es Malarrosa aún no le he leído, tengo ganas a pesar de que el "fantasista" no cumple las mínimas expectativas y deja mucho que desear.

Alex Caro dijo...

Hernán Rivera Letelier es uno de mis escritores favoritos, muy entretenido, especial para las personas que tenemos poco tiempo para la lectura y necesitamos libros que nos atrapen de inmediato. Fatamorgana de amor el mejor...
Saludos

Anónimo dijo...

Hola!
Hasta donde yo sé, Rivera Letelier
es autor de una sola novela, LA REINA ISABEL CANTABA RANCHERAS.
Lo que viene después son dolorosos compromisos con su editor.
SALUDOS
Emiliano Mallenco
www.farolitorojo.blogspot.com

cecymunozja dijo...

he leido 2 libros de hernan rivera letelier y me han encantado. Entretenidos, te transportan y te emocionan. Quizás no será gusto de muchos pero para mi cumplen con su objetivo, si bien es cierto las locaciones son repetidas, ello no resta nada a los argumentos que te envuelven. El Fantasista es divertidisimo, Santamaría de las flores negras muy emocionante, te duele el alma al recordar un trozo de nuestra historia poco conocida y que sigue repitiendose día a día.

Anónimo dijo...

maravilladode la forma en que entrega su relatos la simplicidad es su mayor virtud y sin duda ya que en sus relatos habla de personas humildes que lidiaban a diario con el hambre ,el sol y las injusticias establecidas,y que curiosamente hoy tocan a mas de algun ciudadano de este pais, mis respetos al dolor al sentir a la alegria y a las magnificas horas viajando por entre sus personajes e historia de mi gente la gente del pueblo, me identifica Rivera Letelier,, creo que despues de ver su obra Fatamorgana de amor con banda sonora en el Diego de Rivera de Pto Montt y el dolor que quedo en mi garganta por tanto tiempo, fue lo que motivo a segir sus escritos, mis saludos.

Anónimo dijo...

Es cuestión de gustos. Si quieres divertirte leyendo; si quires conocer la vida sacrificada de los obreros del salitre; si quieres emocionarte con la mítica visión de los pueblos pampinos; si te gustan las temáticas del bajo mundo, tienes que leer a Rivera Letelier. Por otro lado, si quieres cuestionar tu existencia, lee a Camus; si quieres tener una catarsis, lee Justinne del Marqués de Sade; si te gusta la literatura de minorías, lee a Lemebel, a Chihuailaf, etc.; si te gustan los temáticas femeninas unidas con el tema social, lee a Marcela Serrano; si te gustan los clásicos, reemplaza horas de hastío por el Quijote o La vida es sueño. Pero si te gusta la lectura liviana, no tomes en cuenta este comentario.