lunes, 10 de julio de 2006

Ana María del Río

Un descubrimiento, al menos para mí. Sería pretencioso decir que conozco de literatura y como lógica consecuencia, cada tanto -bien seguido a decir verdad- me tropiezo con algún autor del que no tenía conocimiento. Tal es el caso de la escritora chilena Ana María del Río (1948), de la llamada Generación del '72, con una respetable bibliografía, plagada de premios y acogida favorablemente por la crítica especializada.
A mis manos llegó "Gato por Liebre" (1994), una deliciosa selección de cuentos, en los que se funde admirablemente bien la ternura e ingenuidad propia de los primeros años con la cruda realidad de eventos recientes de nuestro país, todo sazonado con dosis justas de humor, ironía y poseía.
Como gran conocedora de nuestra lengua -es además profesora de Castellano y Master of Arts en la materia- juega espléndidamente con el lenguaje, introduce en estos relatos los giros idiomáticos más coloquiales de nuestro particular "dialecto chileno" haciendo los cuentos aún más cercanos.
Esta obra está compuesta de 10 chispeantes relatos, algunos más divertidos que otros, unos algo irreverentes, sin perder profundidad ni cuerpo, lo que les otorgan gran fuerza en general. De éstos puedo destacar el primero, "Génesis", una divertida historia de un pueblo que se queda de la noche a la mañana sin hombres y de la curiosa solución que encuentran sus mujeres. O la historia tragicómica de una italiana que revoluciona un pueblo "En la Vereda" enseñándole a amar a los hombres y dejándolos suaves y tiernos con las mujeres.
Se leen con gran rapidez, no sólo por ser relativamente cortos, sino por lo entretenidos que son. Unos chicos penquistas de visita en Santiago en su viaje de estudio no resisten la tentación de visitar una casa de niñas alegres justo en un período muy especial de nuestra historia; una pobladora viviendo la miseria y el desempleo de su marido pierde el sentido de la realidad; una madre protegiendo a su pequeño y monstruoso hijo entre sus ropas es obligada a dejar su pueblo y emigrar a la capital, son otras temáticas divertidas y fantasiosas que reflejan algo de la ideosincrasia de nosotros los chilenos.
Dejan una gran sensación. Son como tan nuestros que da gusto leerlos, de tan cercanos, de reconocernos en ellos. Los recomiendo sin reservas y buscaré alguna novela de esta escritora para conocerla mejor.

5 comentarios:

Elisa de Cremona dijo...

la verdad es que a mí no me parece tan chispeante... pero claro, es una buena opción de lectura.
Has leído a la Mili Rodríguez??? Ella sí es chispean y genial, con un lenguaje total.
UN beso
recibiste mi video??

Gonzalo Araya I. dijo...

Si, recibí tu video, muchas gracias. Es muy entretenido.
Respecto de la Mili Rodríguez, creo que he leido algo de ella o será que me la recomendaste hace mucho y por eso me acuerdo de ella. En todo caso, voy a buscar algo de ella para la próxima lectura.

Un beso grande

La Libélula dijo...

Parece entretenido, al menos no es tan dramático como el último libro que me prestaste (El Pan del Extranjero)que aúnque me encantó, me dejó triste... Me prestas este?

Un beso

Yve

Anónimo dijo...

That's a great story. Waiting for more. »

kArimE dijo...

es mi profesora!!!