miércoles, 1 de noviembre de 2006

Stendhal

Famosísimo autor francés (Grenoble, 1783 - París, 1842), cuyo verdadero nombre era Henri Beyle. De un estilo parco, seco, pero analítico en extremo, sobre todo del comportamiento y de las características del hombre de su época, es considerado uno de los literatos más importantes del Realismo, movimiento literario de la segunda mitad del siglo XIX, y del cual Stendhal es uno de sus precursores.
Sin duda, su obra más famosa y conocida es "El rojo y el negro" (1830) donde analiza la sociedad contemporánea a través de la mirada de Julien Sorel, un ambicioso joven de provincia que se abre camino en la vida.
Sin embargo, mi acercamiento a este autor no fue con esta voluminosa obra, sino que con un antiguo volumen (de la antigua editorial chilena Zig-Zag, editado el año 1939) constituido por la novela corta "El marido de plata" y el cuento "Vanina Vanini", ambos muy buenos. No he encontrado en Internet un libro que contenga estas dos obras, las que aparecen a veces en recolipaciones de cuentos de varios autores, o con otros títulos del mismo autor.
El protagonista de "El marido de plata", Féder, es un joven desheredado por su padre, un rico comerciante marsellés, por casarse con una joven actriz, viéndose obligado a partir a París, donde se gana la vida como retratista en miniaturas. Como dice Stendhal, "de verdadero artista no tenía más que el desprecio por el dinero", pero una sagacidad y habilidad para relacionarse a toda prueba, lo que lo hace ascender rápidamente en ese ambiente tan rígido y lleno de formalidad que era el París de principios del siglo XIX. Sufre la pérdida de su esposa, circunstancia que le otorga a su historia de amor un aura especial, épica, romántica, que le permite relacionarse con personalidades más influyentes y sus retratos van ganando prestigio, haciéndose de un nombre en la capital francesa.
Ambicioso, elucubra con su protectora la forma de ser aceptado en diversas entidades que le dan un status de maestro del retrato, razón que lo lleva a conocer a Valentina Boissaux, la hermosa y joven esposa de un rico comerciante provinciano, de quien termina enamorado.
Las situaciones exquisitamente descritas por Stendhal sobre esta relación, los caracteres tan bien definidos, las formas tan compuestas y espléndidamente reflejadas, las intrigas planeadas por Féder, hacen de esta novela (o cuento) un magnífico relato.
Un párrafo -referido al encuentro de Valentina con Féder, cuando ésta lo creía muerto en un duelo- ilustrará algo de lo mencionado anteriormente: "Hay que confesar que la manera de conducirse de Valentina no era para llevarle a la razón; se abandonaba a sus caricias, le apretaba contra su pecho con movimientos convulsos y no sabemos cómo expresar con decencia que dos o tres veces le devolvió los besos". Genial.
De "Vanina Vanini" sólo mencionaré que es la historia de un amor tortuoso, con un trágico final, de la princesa de ese nombre y de un joven carbonario (sociedad secreta que pretendía acabar con el absolutismo), Pietro Missirilli, quien huye herido de la cárcel y lo recibe secretamente el padre de la protagonista. El amor entre estos dos jóvenes explota sin control, y en nombre del mismo, Vanina realiza ciertas acciones que tendrán consecuencias no previstas. Muy bien escrita, da gusto leerla aunque se acaba enseguida (¡es muy corta!) dejando con ganas de más. Habrá que leer más a Stendhal.

5 comentarios:

Elisa de Cremona dijo...

ayy a mí me gusta mucho Sthendal, no sé... me gusta esa manera de escribir, me parece redondito...
sí, hay que leer más de este gran escritor!
un beso

La Libélula dijo...

Entonces hay que leerlo porque parece bien interesante, bastante descriptivo por lo que me comentaste.

¿Por qué será que los amores tormentosos inspiran a tantos? buena pregunta!

Un beso

Yve

Cronopio dijo...

Lo que me más me agrada de Stendhal, es su capacidad de tratar el "amor" con un gran realismo y sin melindrosidades innecesarias.

Isabel Romana dijo...

Stendhal tiene, además, una obra muy interesante a mi parecer: Paseos por Roma. Cierto que algunos fragmentos pueden resultar pesados o aburridos a algunos lectores, pero para los amantes de Roma es fascinante. Saludos cordiales.

Bambo dijo...

Sólo he leido "Rojo y negro" y para ser exacta... no la acabé. Y no porque no me gustase, no. Me metí tanto en la novela que llegando casi al final no pude soportar a Sorel: Stendhal retrata con mucha maestría lo que puede llegar a ser un personaje malvado, interesado y carente de escrúpulos. Me sacó de quicio y lo dejé. Algún día tendré que acabar la novela, o quizás volver a leerla, porque estoy convencida de que ahora no me afectaría tanto ver cómo funciona una mente manipuladora que mueve los hilos de la vida de otras personas para su beneficio. De hecho, este verano leí "Doña Perfecta" de Galdós, otro de los maestros del realismo y, ni de lejos, me involucre tanto en la historia como para preferír no saber cómo acababa. Os la recomiendo -"Misericordia" es otro jarro de agua fría de Galdós-.

Saludos