
Esta gran novela, del año 1982, cuenta la historia de Pierre Jouanes, un reputado Dentista francés, viudo, que vive en las afueras de París, en una finca de ensueño llamada "La Bouissonnerie" acompañado sólo por una pareja de portugueses a su servicio (María, la cocinera y encargada de la casa y de todos los detalles domésticos y Miguel, el jardinero), junto a los dos pequeños hijos de esta pareja, Amalia y Frédéric, de 10 y 8 años, respectivamente.
Más bien solitario, con algo de vida social con sus pocos amigos, el recuerdo de su desaparecida esposa -muerta de cáncer- lo va encerrando cada vez más en sí mismo, aunque sin dejar de encontrarle su gusto, ya que es un hombre tranquilo, con una vida ya resuelta y amante de la lectura y la contemplación.
Sin embargo, un hecho trágico, brutal, lo saca de este placer melancólico retrotrayéndolo a los momentos dolorosos tras la pérdida de su señora. María muere atropellada, dejando a Pierre en una soledad tal que nubla paulatinamente su buen juicio. María, en cierta forma, mantenía vivo el recuerdo de su esposa, sabía todo lo que les gustaba a ambos, y su muerte hizo más patente su soledad. Además, los pequeños hijos perdieron a su madre, una tragedia difícil de aceptar a tan corta edad.
De pronto, Pierre se siente conmovido por estos chicos, se empieza a interesar en ellos -lo que no hacía nunca, ya que en vida, su señora se preocupaba de ellos- y en especial en Frédéric, quien era el preferido de su difunta esposa.
Ayudó a ello que este chico contrae meningitis, y en la eventualidad de verse sumergido en otra tragedia, se vuelca definitivamente hacia ellos, instalándolos incluso en su casa y asumiendo responsabilidades y tomando decisiones sin considerar a Miguel, el padre de ellos, aduciendo que todo lo hacía por el bienestar de ellos, sin darse cuenta del profundo daño que provocaba en su jardinero, un muy buen hombre, sencillo y humilde, agradecido de la vida y que no aspiraba a nada más que hacer de su hijo un jardinero como él y de Amalia una empleada como su madre.
Como es fácil advertir, esta situación se hace cada vez más compleja, la obsesión de Pierre por estos dos chicos ineludiblemente llevará al límite a los protagonistas, desencadenándose una tragedia, anunciada por cierto, pero no menos penosa.
Como bien dice la contratapa de esta novela, éste es un relato sobrio y cruel. El drama se instuye, pero igualmente conmueve. En síntesis, una gran novela, absolutamente recomendable.