lunes, 1 de mayo de 2006

Más poesía

Sigo con la lectura de "Poesía Universal". Es una tremenda obra, no sólo por la cantidad de páginas y poesías contenida en ella, sino que justamente por éstas. Poetas de todas las latitudes están repartidos en sus 18 temas. Los favoritos de la autora son Rubén Darío (14 poemas transcritos); Gustavo Adolfo Bécquer (11); Manuel Magallanes Moure (11); Amado Nervo (11) y Alfonsina Storni (11). Otros ilustres que también tienen una representación importante son Pablo Neruda (7); Gabriela Mistral (8); Antonio Machado (8); Juana de Ibarburú (9); Federico García Lorca (6) y Juan Ramón Jiménez (8). En total hay 169 poetas incluidos en esta selección de María Romero.
En honor de mi amiga virtual y más fiel lectora Elisa de Cremona, unos poemas inmortales de Lorca:

Romance sonámbulo
(fragmento)
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura,
ella sueña en su baranda
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

La casada infiel

(fragmento)
Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.

Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.

En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.

El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.

El poeta exige a su amor que le escriba

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita,
y pienso con la flor que se marchita
que, si vivo sin mí, quiero perderte.

El aire es imortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo sufrí, rasgué mis venas,
tigre y paloma sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura,
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

8 comentarios:

La Libélula dijo...

Verde que te quiero verde? que poético y romántico te has vuelto, lindo post y buenas poesías...

Cariños

Yve

Angelita dijo...

Me encanta el señor Bécquer...

Los suspiros son aire y van al aire.
las lágrimas son agua y van al mar.
Dime mujer, cuando el amor se olvida,
¿Sabes tú adónde va?



Saludos,

Don Chere® dijo...

Gonzalo,
La entrevista del dieguito esta arriba..quedo bonita..me gusto mucho.

Gracias.-

vertedero dijo...

Una oda a la caquita?

Águila libre dijo...

HOla querido Gonzalo, me salto tu post, sólo te vengo a dejar un babero gigante, felicitaciones por la entrevista que dio Diego al Chere. Excelente, y contesto tal como es, es precioso, y el único problema es que lo conozco desde que nació asi que parece que estoy muy vieja. Te felicito papá del año.

Un beso

Pay

Elisa de Cremona dijo...

agradézcote la dedicación!!! GRACIASSS.. sí Lorca me fascina, sobre todos y todas. Creo que es maravilloso.. del Romancero Gitano adoro "Romance de la Pena Negra" me parece ver a la Soledad Montoya llorando y agitada por la pena... Has leído el Diwán del Tamarit?? ese libro es genial, además de aludir a una forma árabe, está escrito sin apreciaciones de género... o sea, tú no sabes si está escrito para un hombra o una mujer... como "..la noche no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir..."
ahhhhhhhh y claro "Poeta en Nueva York" y el maravilloso "Pequeño Vals Vienés"
ahhhh qué cosas.. deberé escribir sobre Lorca...
besostes y agradecimientos otra vezzzz

DaNy dijo...

Que lindos poemas, no soy adicta a ellos, pero siempre es grato leer uno de vez en cuando.
Agradezco mucho tu comentario y tus felicitaciones en mi blog.
aproveche de recoendarle tu blog tributario a mi hermana.
Ella tambien es experta tributaria con un magister en la usash
Saludos
DaNy

Ernesto González Dávila dijo...

Hola:

Concuerdo con que García Lorca es un extraordinario poeta. Es tan grande que hasta nuestro Nicanor Parra no se resistió a su influencia. Es grandioso.

Un acierto este post,

Ernesto