martes, 21 de junio de 2005

El escritor de las pampas

La vida y obra de Hernán Rivera Letelier tiene particularidades que merecen ser conocidas. Su primera novela, editada a fines del año 1994, fue "La Reina Isabel cantaba rancheras", mientras el autor seguía trabajando en labores mineras, ¡hasta fines del año 1995! Esta novela, que leí allá por el año 2000, trata de la sacrificada vida de las salitreras (donde el autor vivió muchos años) y la relación de los pampinos con las prostitutas, estableciendo lazos de amistad y amor muy lindos entre ellos. La Reina Isabel era la prostituta más famosa, una mujer acogedora, dulce y receptiva alrededor de la cual giraban muchos pampinos. La muerte de ésta fue vista por los pampinos como un anuncio de la desaparición de la salitrera.
Escrita con un lenguaje sencillo y muy chileno, con mucho humor, esta novela sería la primera de una serie de éxitos editoriales de este autor, el que se declara autodidacta y muy lejos del estereotipo del intelectual.
Para conocer algo más de este escritor les invito a leer esta interesante entrevista, con anéctodas que reflejan muy bien cómo es este autor.
De la obra de Rivera Letelier he leído todo ("Himno del ángel parado en una pata", "Fatamorgana de amor con banda de música", "Los trenes se van al Purgatorio", "Donde mueren los valientes", "Santa María de las flores negras"; muy buenas todas), salvo sus cuentos, publicados antes del éxito de "La Reina....". Todas sus obras están ambientadas en la pampa, con la única excepción de su úntima novela "Canción para caminar sobre las aguas", que comenté en pasados post. Una buena referencia sobre este último libro los pueden encontrar aquí, donde él explica las motivaciones que lo llevaron a escribirla.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Porqué tus feeds no funcionan? Me quedé pegada dos post atrás en bloglines. ¡¡sniff!!
Besos.
.:C.G:.

Gonzalo Araya I. dijo...

No se que son los feeds, y sobre bloglines menos, así que no puedo ayudarte en eso.
Un beso

Anónimo dijo...

email en camino, espero te llegue.

.:C.G:.

La Libélula dijo...

Buen comentario, a mi me impresiona que un hombre autodidacta, dedicado al trabajo bruto, haya sacado adelante la difícil empresa de ser escritor y no morir en el intento.

Un buen ejemplo para imitar.

Cariños

Yvette